martes, 29 de diciembre de 2009

ANALEMA


ANALEMA es la curva que describe la posición del sol en el cielo si todos los días del año se lo observa a la misma hora del día y desde el mismo lugar de observación. Y también es el pedestal que soporta el peso del reloj de sol sobre él. Anni Ossandón Carvajal, desde el campo de la poesía, nos muestra, con un lenguaje cuasi directo y nítido, el transcurrir del sol por el espacio íntimo de su vida, la ausencia que provoca la espera con un espíritu fiel que lucha contra la soledad y la incomunicación, desde un temperamento melancólico que se tiñe de colores según las horas y las estaciones; la búsqueda de una identidad perdida quizá entre los distintos naufragios oblicuos, excéntricos o equinocciales, y el siempre postergable regreso que renueva la esperanza que presagió el sueño.Dentro de esa inevitable, inefable incluso para la poesía, órbita solar, contaminada de fantasmas, imposibles, miedos, evasiones, derrumbes, vacíos, estados transitorios, ansiedades, deseos que no son lo mismo que ilusiones, desolaciones, errores, el sempiterno viaje que el Poeta de Constantinopla desahució de antemano, el necesario aferramiento a la biología para no perder la total identidad ni la razón, nuestra poetisa intenta restablecer la comunicación, atreve el verso para saber que no todo está perdido, que aún hay un interlocutor al otro lado de la página.Anni está inoculada con el virus de una lejana melancolía que encuentra su cauce en poemas de verso libre y largo aliento (poco habitual entre los poetas de reciente cuño), que desnudan un progresivo ensimismamiento auto cuestionado hasta por la psicoterapia y diluido en el sensual periplo onírico por aguas cobijadas siempre por un cielo estrellado, alto viento, canciones apenas sugeridas; imágenes, todas, que son añoranza del sur. Ossandón se sumerge a cada paso en el sentimiento originario y lo contempla en sí mismo; luego surge de nuevo del fondo con una imagen nueva, cargada de colores, olores y demás sentidos.Hay, en los poemas de nuestra autora, un transcurrir, una historia que sin llegar a la narrativa propiamente dicha nos habla de la pareja, la añoranza, la sensualidad, el recuerdo, la ausencia, el silencio, la esperanza, el ser que elude el desmoronamiento porque aguarda el instante en que todo despierta, la hora en que una visita, una señal traen la postrera, ansiada reconciliación consigo misma.En un tiempo en que los poemarios están en la sección “Plaquette”, resulta reconfortante leer ANALEMA, un libro en el cual la autora no se dejó nada en el tintero y cuya calidad es tan pareja que cuestiona su condición de poetisa novel.


GUILLERMO GOUSSENS PADILLA